La recibràs en casa entre 2 i 6 dias
Pocas cosas superan el calor de una hogar o una estufa cuando comienzan las bajas temperaturas. Pero, si alguna vez has intentado encender un fuego y solo has conseguido mucho humo o que los leños no duren nada, sabrás que elegir la leña adecuada es un ciencia. No se trata únicamente de quemar madera; se trata de saber qué especie usar, cómo guardarla y, sobre todo, cómo no tirar el dinero comprando agua en lugar de calor.
Para que no te hagas un lío, lo más importante es saber que hay dos grandes grupos de leña.
Por un lado tenemos las maderas duras. Son las "reinas" de la calefacción porque vienen de árboles de crecimiento lento. Pesan mucho, son compactas y, una vez que prenden, aguantan horas dando un calor constante y dejando unas brasas espectaculares.
* Encina: Es la preferida en casi toda España. Es muy dura, aguanta muchísimo y tiene un poder calorífico excepcional (unas $4.540 \text kcal/kg$). Es la mejor si buscas tener la calefacción encendida todo el día.
* Olivo: Otra joya. Da una llama muy vistosa y huele de maravilla. Al tener aceites naturales, calienta una barbaridad (incluso más que la encina en ciertas ocasiones) y es perfecta tanto para el hogar como para cocinar.
* Roble y Haya: Muy habituales en el norte. El roble da mucha brasa y el haya es ideal si buscas un calor rápido y limpio, por eso se usa tanto en hornos de pan.
Por otro lado están las maderas blandas, como el pino. Arden muy rápido porque tienen mucha resina. Son baratas y van genial para el momento del encendido, para que el fuego arranque rápido, pero no sirven para mantener el calor toda la tarde porque se consumen en un suspiro y ensucian mucho el tubo de la chimenea con creosota.
Este es el error más frecuente. La leña recién cortada puede tener hasta un $50\%$ de agua. Si intentas quemar eso, el fuego usará toda su energía en eliminar el agua en vez de calentar tu salón. Estarás gastando dinero inútilmente.
La leña ideal debe estar por debajo del $20\%$ de humedad. Una madera seca produce el doble que una húmeda. Además, la leña húmeda produce un humo negro que mancha el cristal de tu estufa y crea una capa pegajosa en el tubo (creosota) que es muy peligrosa porque puede causar incendios.
No necesitas aparatos extraños, aunque un higrómetro siempre viene bien. Fíjate en esto:
* El sonido: Si golpeas dos troncos y suena hueco y seco, está lista. Si suena sordo o "mate", aún está verde.
* Las grietas: La leña seca suele presentar grietas en los extremos.
* El peso: La madera seca pesa bastante menos que la verde.
Hoy en día puedes adquirir leña en muchos sitios: desde el típico almacén local hasta grandes superficies como Leroy Merlin, donde venden palets ya cortados y limpios. Por ejemplo, un palet de encina de unos 1000 kg puede rondar los 550€-650€ con envío, mientras que si la compras por peso en un almacén de confianza te puede salir por unos 220€-360€ la tonelada.
Si buscas calidad y quieres ir sobre seguro, el sitio ideal para informarte y comprar es vivirconmadera.info. Allí encontrarás opciones que respetan el medio ambiente y te aseguran que lo que estás metiendo en tu chimenea es madera de verdad, bien seca y con buen rendimiento.
En zonas como Barcelona y alrededores, es muy típico que te traigan la leña en "Big Bags" (sacos grandes de unos $500\text kg$) con una grúa, lo que es súper cómodo si vives en una casa con acceso difícil.
España es un país de contrastes. En el norte (Galicia, Asturias, País Vasco) es donde más madera se extrae y se utiliza, sobre todo roble y pino. En el centro y el sur, la encina y el olivo son los líderes del mercado. Incluso hay provincias como Jaén que exportan gran cantidad de leña de olivo hacia Madrid o Barcelona porque allí no hay suficiente para toda la necesidad de hogares y restaurantes.
Si vives en una ciudad como Barcelona, habrás oído hablar de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). No te preocupes: a día de hoy no está prohibido usar la chimenea, pero sí se exige que los aparatos nuevos sean eficientes (norma EcoDesign) para no contaminar el aire. Además, es obligatorio que el humo salga por el tejado y que la instalación esté bien hecha para no molestar a los vecinos.
Un último consejo sobre el almacenamiento: No tapes la leña totalmente con un plástico. Tapa solo el "techo" de la pila para que no se moje con la lluvia, pero deja que el aire circule por los lados. Si la encierras completamente, la humedad se quedará dentro y se pudrirá.
Elige encina u olivo para pasar la tarde, usa un poco de pino para el inicio, asegúrate de que esté bien seca y compra en sitios de confianza como vivirconmadera.info.
¡ Así disfrutarás del mejor fuego sin complicaciones !

